Hoy finaliza la Escuela de Verano 2025 de AVAPACE, que ha concluido con una gran fiesta de despedida. Durante cinco semanas, el alumnado, sus familias y el personal de apoyo han disfrutado de actividades de ocio, diversión y aprendizaje, creando un espacio de convivencia inclusivo y enriquecedor.
Todas las actividades se planificaron cuidadosamente, aunque se adaptaron de forma continua según las características del grupo y las circunstancias del día a día. Se prestó especial atención a la diversidad de necesidades del alumnado, lo que nos retó y motivó a reinventarnos constantemente para ofrecer experiencias significativas a todos y todas.
El equipo humano ha sido, una vez más, el pilar fundamental de esta Escuela de Verano. Familias, personal de apoyo, coordinación, dirección, mantenimiento y limpieza han trabajado de manera conjunta para que este espacio siga creciendo con sentido, compromiso y calidez.
Queremos expresar nuestro profundo agradecimiento a cada participante: niños, niñas y jóvenes. Su capacidad de adaptación, su curiosidad y su alegría nos recuerdan cada día la importancia de aprender juntos, desde el vínculo, la confianza y la diversidad. La flexibilidad, la creatividad y la escucha activa han sido nuestras grandes aliadas para ofrecer una experiencia verdaderamente inclusiva y enriquecedora.
«Cada verano construimos algo más que un proyecto: tejemos vínculos, compartimos aprendizajes y celebramos la diversidad que nos enriquece.»